Que es la ansiedad

por | 27 noviembre, 2016

Cierto diccionario define ansiedad como “intensa inquietud, gran excitación, y una inseguridad extrema ante situaciones que parecen alarmantes.” Algunos no pueden controlar esta reacción, pues se desencadena ante situaciones externas como imágenes o sonidos, y también internas como ideas, sentimientos, produciendo síntomas de gran tensión. La ansiedad se produce como una respuesta ante un peligro que parece inminente, permitiendo que la persona pueda ajustarse para enfrentarse a cualquier amenaza.

Síntomas de la ansiedad

Muchos no lo saben pero la ansiedad, al ser un mecanismo de defensa del organismo, permite que la persona actúe y tome las medidas convenientes ante ciertas situaciones que pudieran parecer amenazantes como: atacar, correr, neutralizar, adaptarse y afrontar, dependiendo del peligro que se esté afrontando.

Como puede notarse, la ansiedad sirve para movilizar el organismo, y no representa ningún problema de salud, más bien, es buena, normal, funcional, y un importante mecanismo que permite la adaptación a determinadas circunstancias que parecen amenazantes.

Ahora bien, en muchas ocasiones este mecanismo comienza a funcionar de manera descontrolada, actuando de maneras indebidas ante situaciones de la vida cotidiana, generando en ocasiones graves problemas de salud, incluso incapacitando a la persona, lo que resulta en un grave problema.

Cuando esta se sale de control, puede causar problemas físicos, psicológicos y conductuales, algunos de los síntomas más frecuentes de la ansiedad son:

Físicos

Se encuentran los vegetativos que constan de sequedad en la boca, mareos, sudoración e inestabilidad.

En el caso de los neuromusculares se presenta tensión muscular, temblores, entumecimiento, sensación de hormigueo y cefaleas.

Un problema físico causado por la ansiedad es la dificultad para respirar.

En cuanto a el aspecto digestivo es importante mencionar que produce diarrea, vómitos, nauseas, problemas digestivos (dispepsia), estreñimiento o diarrea, e incluso aerofagia.

Y por ultimo, en el aspecto físico se produce una micción constante (ganas frecuentes de orinar).

Psicológicos

  1. Inquietud.

  2. Irritabilidad.

  3. Obsesiones.

  4. Desasosiego.

  5. Compulsiones.

  6. Problemas de concentración.

  7. Sensación inminente de muerte.

  8. Sensación de pérdida de memoria

  9. Temor a volverse loco o perder el control.

  10. Preocupación excesiva por los más mínimos detalles; entre otras.

Es importante mencionar que estos síntomas de la ansiedad generalmente influyen entre ellos, es decir, tal vez el miedo a volverse loco o perder el control pueda generar une fuerte disnea (dificultad para respirar). Esto significa que los síntomas cognitivos influyen sobre los físicos, y viceversa, por lo que la atención médica es importante, para evitar males peores.

Para realizar el diagnostico, es necesario realizar una evaluación completa a fin de evaluar las causas que están produciendo dichos ataques de ansiedad. Para lograrlo, es necesario tomar en cuenta cada síntoma de la ansiedad, en especial aquellos físicos que predominan por norma general en el paciente y compararlos con el historial medico familiar, para evaluar las probabilidades que existen de que otros la padezcan.

Ahora bien, existen algunos trastornos que de manera frecuente cursan con la ansiedad son:

  1. Enfermedades gastrointestinales.

  2. Trastornos endocrinos.

  3. Enfermedades sistémicas.

  4. Enfermedades infecciosas.

  5. Enfermedades inflamatorias.

  6. Fallo hepático.

  7. Trastornos de electrolitos.

  8. Fallo renal.

  9. Trastorno metabólico.

  10. Trastornos neurológicos.

  11. Estados carenciales

  12. Consumo de sustancias tóxicas, entre otras enfermedades.

Cabe destacar que en el último aspecto puede esta incluida la cafeína, el uso de cocaína o cannabis que generalmente podrían producir angustia y fobia social. Ahora bien, algunas personas llegan a consumir alcohol o fumar para aliviar los síntomas producidos por la ansiedad, pero resulta en un grave error puesto que terminan haciéndose dependiente de ellas y las consecuencias son mucho peores.

En vista de lo anterior, es importante mencionar que la enfermedad puede ser tratada de manera que la persona pueda vivir con ella y tener largos períodos de tranquilidad, y de ese modo llevar una vida normal; pero siempre es importante buscar un buen tratamiento.

Por lo tanto, la ayuda psicológica y en muchas ocasiones de algunos fármacos (recetados legalmente) puede ayudar en gran manera a ir reduciendo poco a poco los síntomas de la ansiedad, hasta llegar al mínimo.

Es cierto que existen probabilidades de volver a recaer en problemas por la ansiedad, en algún periodo por circunstancias, pero resulta vital que la persona que la padece ponga de su parte y acepte la ayuda médica necesaria para ir eliminado poco a poco todo vestigio de esta enfermedad.

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